Preguntas frecuentes
¿Por qué elegir protección 100% miineral?
Los protectores solares minerales utilizan filtros como el óxido de zinc no nano para proteger la piel frente a la radiación UVA y UVB. A diferencia de los filtros químicos, actúan principalmente sobre la superficie de la piel, formando una barrera de amplio espectro frente a la radiación solar.
En los últimos años, algunos filtros químicos han sido objeto de investigación por su posible actividad como disruptores endocrinos y por su impacto medioambiental. Aunque la regulación europea evalúa continuamente su seguridad y restringe o prohíbe aquellos ingredientes cuando existe evidencia suficiente, cada vez más consumidores prefieren aplicar el principio de prudencia y optar por alternativas minerales.
El óxido de zinc no nano ofrece una protección eficaz de amplio espectro, es especialmente bien tolerado por las pieles sensibles y constituye una alternativa respetuosa para quienes buscan minimizar la exposición a determinados ingredientes sin renunciar a una fotoprotección eficaz.
Tengo la piel grasa, ¿Hélia es apta para mí?
Hélia tiene una textura en crema, pero el óxido de zinc (no nano) que lleva en concentración elevada tiene propiedades seboreguladoras, así que no genera sensación grasa ni deja la piel brillante.
A veces se dice que el óxido de zinc engrasa la piel o que es comedogénico, pero es un mito. En realidad, son los excipientes de las formulaciones con filtro mineral las que aportaban esa sensación grasa, porque contienen mucho aceite para poder dispersar el filtro. Eran esos aceites los responsables de engrasar la piel o de que sacasen granitos. Esto sucedía en fórmulas antiguas, pero no en Hélia, donde trabajamos con una tecnología innovadora que solubiliza bien el óxido de zinc sin utilizar cantidades altas de aceites.
¿Lo puede usar toda la familia?
Sí. Hélia SPF30 está formulado con un filtro 100% mineral de óxido de zinc no nano, sin perfume y testado dermatológicamente en pieles sensibles, por lo que resulta adecuado para personas adultas y niñxs, tanto mujeres como hombres.
En el caso de los bebés menores de 6 meses, la recomendación general es evitar la exposición directa al sol y priorizar siempre las medidas de protección física, como la ropa, el sombrero y la sombra. Se recomienda utilizar el fotoprotector en las áreas no cubiertas (cara y dorso de manos) durante la exposición solar indirecta.
Ante cualquier duda, lo ideal es consultar con tu pediatra o dermatólogx.
En personas que tengan o hayan tenido manchas con relieve picor o descamación. Pacientes con queratosis actínica, recomendamos elegir fotoprotectores con protección solar muy alta (50+), nuestra protección SPF30 en estos casos específicos puede no ser suficiente.
¿Deja una película blanca sobre la piel?
Hélia está formulada con un filtro 100% mineral de óxido de zinc no nano. Por eso, al aplicarla, la crema tiene un aspecto blanco. Sin embargo, se extiende con facilidad y, tras dos o tres pasadas, el ligero velo blanco desaparece y se adapta al tono de la piel con facilidad.
Como ocurre con cualquier protector solar mineral, en fototipos más altos, o si se aplica mucha cantidad, costará más que desaparezca el color blanco.
¿Un SPF30 es suficiente para protegerme del sol?
Un SPF30 de amplio espectro ofrece una protección alta frente a la radiación UVB cuando se aplica en la cantidad adecuada y se reaplica durante la exposición solar. De hecho, un SPF30 filtra aproximadamente el 97% de la radiación UVB, mientras que un SPF50 alcanza alrededor del 98%.
Lo cierto es que, en la práctica, factores como aplicar suficiente cantidad de producto, reaplicarlo cada dos horas y evitar las horas de máxima radiación, tienen un impacto mucho mayor en la protección real que elegir un SPF50 en lugar de un SPF30.
Hay que tener en cuenta que SPF se refiere al nivel de protección frente a la radiación UVB, responsable principalmente de la quemadura solar. Sin embargo, una protección solar completa también debe proteger frente a los rayos UVA, que penetran más profundamente en la piel y contribuyen al fotoenvejecimiento y al daño celular.
Por este motivo, la Normativa Europea establece que la protección UVA debe ser, como mínimo, un tercio del SPF declarado. En un protector SPF30, esto equivale a un valor UVA mínimo de 10.
Hélia SPF30 ha obtenido un UVA-PF de 15,1, superando ampliamente este requisito y ofreciendo una protección equilibrada frente a los dos tipos de radiación UV.
Hélia SPF30 está pensado para el uso diario y una exposición solar responsable. En situaciones de exposición muy intensa o prolongada (alta montaña, deportes acuáticos o pieles con necesidades específicas), puede ser recomendable utilizar un SPF50 y seguir siempre las medidas habituales de protección solar.